
Comer en Sitges
Los restaurantes en el centro suelen estar bastante desperdigados, al contrario que las tiendas. Es corriente que en una calle transitada hayan pocos. El negocio de los restaurantes y sitios para comer Tapas o degustaciones de otros países puede ser muy dispar: los más añejos, con más de diez años de experiencia, son los que siguen abiertos y con más afluencia de público, pues han sabido renovarse o han ido cambiando de manos, pero los que se han instalado en los últimos tres o cuatro años es probable que no duren demasiado.
Mejores zonas para comer en Sitges
Dos de los lugares donde se reúnen más restaurantes son el Port d'Aiguadolç y el paseo de la Ribera.
En los últimos tiempos se ha procurado, gracias en parte a iniciativas como Best Sitges, que los locales aseguren sus productos de calidad al público y eso atraiga aún más.
Los precios en general van parejos a la calidad del producto y a la larga trayectoria del local. También se suele elegir un local por su situación, según la antigüedad del edificio o su proximidad al mar.
Gastronomía típica:
El arroz, el pescado y el marisco, son platos característicos de la cocina sitgetana y no existen dos modos iguales de prepararlo. Algunos de los sitios donde se preparan son les Fonts d'Aiguadolç y la Taberna del Puerto, ambos situados en el Port d'Aiguadolç; en el Velero, la Pinta y la Santa María que están junto al Paseo, y en otros sitios igual de conocidos como el Vivero y la Nansa.
Otros locales:
Los locales con larga trayectoría familiar también son muy corrientes, como la Costa Dorada, la Salseta, el Celler (Bodega) Vell, o la Pizzería del Cap de la Vila, con más de 40 años de experiencia y fue la primera pizzería de España.
En los últimos años han estado entrando con fuerza otro tipo de ofertas más originales, como Can Martí y la especialidad de carne a la Brasa, el Sitthai, un restaurante tailandés o el Soca, un lugar temático que representa el Sur de California. O el Usaka Port d'Aiguadolç, un japonés. La Masía, una masía en el paseo de Vilanova reconvertida como restaurante de cocina tradicional catalana.
Cal Pinxo o la Fragata son los restaurantes más selectos del Paseo, y también donde suelen acudir famosos, aunque también se pueden encontrar McDonalds o Bocapá si apetece un ambiente más fast-food. Otro sitios son las tabernas vascas como Eguzky y restaurantes italianos, asequibles y con buen gusto.
Bares que destacan.
El Sports Bar está dedicado íntegramente al deporte, y la Casa Bacardi, situado en el antiguo mercado gótico junto al ayuntamiento, es un centro de visitas para adentrarse en los orígenes del ron y participar en su preparación. Hay que destacar bares como el Cable, lugares pequeños pero que están estrechamente unidos a las fiestas populares, y el histórico Chiringuito del Paseo, que fue el primer chiringuito de España.
Cafés.
Sitges y el café son inseparables, es prácticamente imposible no toparse con el histórico Café-Bar Roy y los grandes Marqués de Mont-Roig y Los Vikingos, que aportan al café propio toque personal. También hay el Firenze, un café con aire retro.
Los hoteles están al tanto de la afluencia de público durante los periodos de vacaciones, y con sus restaurantes se han puesto a la altura de las exigencias. Desde el prestigioso Estela Barcelona (con su Iris Gallery) hasta hoteles como el Calípolis (El Mirador) en los últimos años buscan captar clientes fuera de sus huéspedes ofreciendo cocina catalana y local.
Para tener en cuenta:
Ninguno de ellos es difícil de encontrar, sobre todo si uno pasea por el centro, y además no hay sitgetano que no sepa dónde quedan. En la mayoría ni siquiera se necesita reserva, salvo en fechas señaladas de vacaciones, aunque para ir sobre seguro es mejor informarse antes sobre ello. En todos los establecimientos se hablan varios idiomas y conocen muy bien el producto con el que trabajan.
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