
Salir de marcha en Sitges
Sitges se ha convertido en un lugar de ocio nocturno muy rentable, con sus bares cercanos al Paseo, e incluso antes de que caiga el Sol los paseantes que vienen de la playa ya han sido substituidos por los primeros ocupantes de los asientos que se disponen a fuera.
Desde hace tres décadas la calle donde más se vive es el Uno de Mayo (más conocido por Dos de Mayo o Calle del Pecado), que es es más bien un callejón recto y estrecho donde caben perfectamente más de un centenar de personas, repartidas en el exterior y en el interior de los locales, aunque también se puede escapar hacia las calles que lo rodean.
En el Port d'Aiguadolç también hay bares, como el Nirvana, La Terraza o la Taberna del Puerto, que suelen ser más adecuados para los que se quedan a comer en los restaurantes cercanos.
Sobre los locales del Dos de Mayo.
Cada local tiene su propia temática, ocupan el mismo espacio en la calzada y en el interior.
Lo único que cambia es la decoración. Si bien a las seis de la tarde ya están abiertos todavía no funcionan a pleno rendimiento hasta las nueve aproximadamente, dependiendo de la afluencia, y cierran a las tres de la mañana, pues la normativa obliga a cumpir con ciertos horarios para garantizar que no haya jaleo, y se insiste en que no se moleste a los vecinos.
Los locales están abiertos cada día, menos en fechas señaladas como Navidad, en verano y en invierno, y la actividad no se detiene por el clima.
Bares: Constantino, Kims, Coco Rico, Prisma, Las Vegas, Blues y Pachito llevan muchos años funcionando bien, y se han ido incorporando más tarde Global y 2D.
Bares en otras calles céntricas.
Por ejemplo el New Amsterdam, Paddy's, Magma, Janios o el Corner. Cuando se juegan partidos de futbol importantes se llenan de aficionados, por lo que si uno no es futbolero es mejor que se busque otro sitio.
Sobre la gente.
Turistas y locales vienen a beber con los amigos mientras se bailar o se charla.
Algunos tienen preferencias por un bar determinado y otros van donde pueden. Hay gente joven y mayor, aunque de madrugada domina la juventud. También suelen pasearse por las zonas de bares grupos de menores, y aunque no está prohibido en absoluto sí lo está venderles alcohol.
Tampoco hay que perder de vista la cartera. En general la gente se respeta mútuamente, cada uno va a lo suyo y viene a divertirse. Hay que tener mucho aguante para quedarse más de cuatro horas en un local semicerrado y la gente suele andar de arriba a abajo por la calle o subir al Paseo.
Discotecas.
En Sitges también hay discotecas muy conocidas, como la Ruta 66, y sobre todo la Atlántida y el Pachá, que con el tiempo se han ido renovando y adaptando a los gustos del público.
A orillas de una de la playa de las Cuevas, una de las más alejadas de Sitges, está el edificio de la Atlántida, que sólo abre en verano y procura sacarle el máximo provecho. Tiene varias pistas de baile con DJs y proyectores, una terraza e incluso párking para clientes, aunque se puede ir en bus.
El primer Pachá que se creó está en la Urbanización Vallpineda y de ahí pasó a Ibiza, que es donde la marca de las dos cerezas consiguió fama. Ha habido varias remodelaciones a lo largo de 40 años y siempre está a la última.
Ambas discotecas están muy alejadas del centro y hay que procurar orientarse bien por el camino.
Alternativas
En verano las posibilidades se multiplican, por lo que se puede optar por dejar de lado estos lugares de marcha, y acudir a otros eventos, como els Concerts de Mitjanit o el Green Sound.
Els Concerts de Mitjanit (medianoche) son una propuesta que sigue un programa distinto cada verano y que trae música a varias partes de Sitges, como el Palau Maricel.
También se realizan conciertos en los jardines del cine Retiro de diferentes estilos como jazz y rap, y en el Port d'Aiguadolç ha surgido la iniciativa del Green Sound, que es gratuito y donde artistas no profesionales tocan samba, blues, soul o pop para amenizar las noches.
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