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Rincones con encanto y lugares especiales y románticos de Sitges

 

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Sitios con encanto: Huerto de Can Falç

Espacio escondido detrás del Cap de la Vila y que se accede por la calle Mayor y el pasaje de L'Hort.

Es un lugar de ocio bastante espacioso, con rincones más abiertos y otros más apartados, una fuente, sombras en los bancos y un circuito de paseo que se adentra en la vegetación.  En la plaza central a menudo se relaizan exposiciones y conciertos, y en verano los horarios de apertura son más permisivos que en invierno.

 

Pati Blau (Azul).

En la calle Ángel Vidal, tras una verja discreta, uno echa un vistazo y piensa: qué hace un patio azul lleno de plantas en el centro de Sitges? y la respuesta está en una leyenda que se lee a la izquierda.

Este es un ejemplo del típico  patio de Sitges en la época que llegó Rusiñol, y los que más atrajeron su atención, pues la naturaleza mezclada con el color mediterráneo son dos de las características de su arte.

 

Racó (rincón) de la calma.
Uno de los más apreciados, por su proximidad al mar, su tranquilidad, y por estar en el ubicado en el casco antiguo Sitges, representando el modernismo

.Se halla entre los muros del Palau Maricel y el museu Cau Ferrat. Es un pequeño  lugar de paso y también de descanso, y el tiempo parece ir más lento. Se suelen realizar conciertos aquí por su buena acústica.

 

Plaza de la Fragata y escalinata de la Punta.
Es un espacio abierto a los pies del Baluard, unido a la escalinata desde donde se ve toda la línea de la costa,  un lugar de recreo con bancos y sin sombras. A menudo se celebran festivales y ferias. La escalinata está tan cerca del agua que cuando hay temporal salpica, y para subirla o bajarla no hay que tener prisa.

 

Plaza del doctor Robert.
Se encuentra en un extremo de la playa San Sebastián, es tranquila, con pocas sombras y está ligeramente inclinada.

Desde allí se ve toda la playa y también la ermita de San Sebastián, dedicada a los pescadores desde el siglo XIX. Desde allí se puede llegar hasta el Port d'Aiguadolç y a su laberinto de escaleras y pasajes. En la parte inferior de la plaza hay una balconada que da al mar junto a unos columpios. 

 

Estatua del doctor Robert.
Esta estatua, del siglo XIX, está junto a la Iglesia de Sant Bartomeu y del ayuntamiento, un emplazamiento tranquilo, histórico que se revoluciona durante las fiestas locales.

El Doctor Robert es hijo predilecto de Sitges y fue alcalde de Barcelona, por eso también existe el parque Can Robert, un lugar de recreo al lado del paseo de Vilafranca y donde están esculpidas las letras con la palabra "Sitges" que dan la bienvenida.

 

La torre de la antigua muralla.
Situada en la calle de la Davallada del casco antiguo, puede verse los restos de la muralla, incluso escalarla si uno se atreve, y la torre al fondo. Es un lugar dedicado al ocio y a las excursiones. La muralla fue muy importante en la época medieval, pues acogía y protegía todo el pueblo.

 

Plaza Vidal y Quadras.
En este lugar bastante transitado de la playa San Sebastián es perfecto para sentarse y ver a los pescadores, y en verano se llena de tiendas de ropa y abalorios hippies.

 

Jardines de Terramar.
Proyectados en 1919 y siguiendo el estilo novecentista, desde su inicio han sido un referente en cuestión de unir naturaleza y ocio para todos los públicos, y fue el primero de esta envergadura en su época.

Es un amplio espacio para múltiples usos, como deportes o convenciones, con un lago rodeado de bancos que invitan al descanso.

 

Para poder disfrutar de estos lugares lo mejor es olvidarse de las preocupaciones y dedicarse a la contemplación. Fueron hechos para ello.